ICL-CIT
Una Delegación de CIT se Reúne Con Miembros de FGWM en Tailandia
Desde hace ya varios años, el Grupo de Trabajo de Asia de CIT ha organizado repetidamente campañas en colaboración con FGWM.
En ocasiones como el Primero de Mayo o el Día de Acción Feminista, hemos apoyado con éxito diversas luchas laborales en fábricas donde marcas como H&M, Hunkemöller y Zara fabrican sus productos. Nuestras compañeras en Myanmar se enfrentan a muchos retos diferentes: no solo la dictadura militar amenaza sus vidas a diario, sino que los efectos a largo plazo de los desastres naturales también dificultan su vida cotidiana. Ahora, además, los aumentos de precios asociados a la guerra contra Irán también están pasando factura.
Nos alegra aún más que, tras las numerosas campañas que hemos llevado a cabo con éxito juntos en los últimos años, FGWM solicite ahora convertirse en miembro de pleno derecho de nuestra confederación internacional. La votación al respecto por parte de las secciones de la ICL aún está pendiente.
Para apoyar a FGWM, viajamos a Tailandia como delegación de CIT a finales de marzo. Allí pudimos reunirnos con algunos miembros en persona, preparar su posible afiliación en varias sesiones plenarias y debatir posibles acciones conjuntas en el futuro.
Fuimos seis personas que viajamos durante dos semanas, principalmente por Mae Sot y Chiang Mai, donde un nutrido grupo de activistas de Myanmar viven actualmente en el exilio. Durante nuestro viaje, no solo hablamos con miembros de FGWM, sino que también intentamos reunirnos con tantos otros grupos como fuera posible para ampliar nuestra red. En total, la delegación de CIT pudo interactuar con 17 iniciativas y organizaciones.
Esto nos proporcionó una valiosa perspectiva sobre el trabajo de los grupos que apoyan las luchas laborales y a los trabajadores de la región. Por ejemplo, la Asociación de Trabajadores y Trabajadoras Yaung Chi Ooo y la Organización de Trabajadores y Trabajadoras de Arakan en Mae Sot, que de diferentes maneras apoyan a los y las migrantes de Myanmar, quienes son particularmente vulnerables a la explotación debido a su precaria situación. También pudimos realizar una visita guiada por el Museo del Trabajo de Tailandia en Bangkok y nos reunimos con el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de Tailandia, que se inspira en la historia de secciones de CIT, como la IWW y la CNT. Su objetivo es construir un sindicalismo militante de masas en contraposición a los sindicatos reformistas que, en su opinión, dominan el panorama laboral en Tailandia.
Además de los temas laborales, la lucha contra la junta sigue siendo una cuestión central para nuestros compañeros de Myanmar.
Aunque a los y las rebeldes les falta de todo —munición, armas, comida e incluso agua potable—, no se rinden y siguen recibiendo un apoyo inquebrantable de la población civil. Mientras que la junta cuenta con el respaldo de Rusia, China e Irán, los grupos rebeldes se encuentran en gran medida abandonados a su suerte. No hay apoyo internacional, ni sistemas de defensa, ni siquiera sistemas de alerta. Una emisora de radio (Federal FM) asume en parte este papel: desde la selva, transmite, entre otras cosas, alertas de ataques aéreos. Federal FM es solo un ejemplo de la creatividad y la cultura del «hazlo tú mismo» de la resistencia contra el régimen de Myanmar.
Sin embargo, debido a otros numerosos conflictos y crisis internacionales, la guerra civil en Myanmar apenas capta la atención de otras partes del mundo. Los compañeros y las compañera se alegraron mucho de que nos interesáramos por sus historias y su lucha. Los encuentros fueron algo especial para ambas partes: las personas con las que nos reunimos participan activamente en una revolución que está ocurriendo en este mismo momento. No solo luchan contra una dictadura militar y, por tanto, contra el fascismo, sino que al mismo tiempo trabajan para construir una nueva sociedad.
Para nosotros y nosotras, conocerles y escuchar sus historias fueron una gran fuente de motivación para continuar e intensificar nuestra red internacional. Desde nuestra última campaña conjunta del 8 de marzo de 2025 por productos menstruales y mejores instalaciones sanitarias dentro de las fábricas, se ha producido un impacto duradero: en la fábrica textil Hang Kei, situada en la zona industrial de Yangón, que emplea a más de 1000 personas, la dirección sigue comprometida a proporcionar compresas higiénicas a las trabajadoras, garantizar que los aseos se limpien con regularidad y poner a disposición de las mujeres embarazadas y lactantes salas de descanso.
Como confederación internacional, tenemos el poder de presionar a las marcas y apoyar las luchas laborales locales a lo largo de la cadena de suministro global. A través de la cooperación internacional, podemos asumir nuestra parte de responsabilidad y presionar a las marcas que fabrican sus productos en fábricas de Myanmar (y otras partes del sur y sudeste asiático) y se benefician de la explotación.
Juntos y juntas podemos marcar la diferencia; ya lo hemos demostrado.
¡Vale la pena! ¡La solidaridad es nuestra arma!